La primera semana de clase
Ya vivimos la vivencia del papel.
Ahí nos tienes, viajando en un trineo:
‘Siente el viento, siente el frío’
¡Qué papel!
Y empezar a buscar en el fondo de mi ser
Sentir esa sensación,
Sí, busqué y busqué hasta el fondo de mi ser
La motivación.
Y todo el mundo hacía: ‘¡Push! ¡Push!
Siento la nieve, siento el viento, siento el frío’.
Y va el profesor y me pregunta:
‘Y tú Morales, ¿qué sientes?’
Le digo, ‘Nada, no siento nada'
Y él dijo ‘Nada, pues puedes suspender’.
Yo más que nada, sentía algo:
Que todo aquello era una gilipollez.
¡Hey! Total, era la primera semana.
Quizá fuera un problema racial:
¡en Puerto rico no hay trineos!
Pasa un mes, y él nos pide que seamos
Una mesa, una moto, un balón.
Y esta vez, él me dijo gritando:
‘¡Mal, Morales! No te aprendes la lección’.
Y empecé a buscar en el fondo de mi ser
¿qué sentirá un balón?
Y busqué y busqué hasta el fondo de mi ser,
Y me desinflé.
Gritaron: ‘¡Nada! ¡no siente nada!’
Y el profe ‘¡¿Nada?! Pues vas a suspender’.
Bien, se rieron y me pusieron
Por mote "Nada" y sabía qué hacer.
Y el profe seguía insistiendo: ‘Morales, cambia de carrera. Nunca serás actriz. ¡Nunca!’ ¡Virgen Santa!
Y recé: ‘Oye Santa María: dame fuerzas
Haz que sienta el matiz’.
Y pedí: ‘Madre Santa María, un milagro,
Haz que pueda ser actriz’.
Y una voz salió desde el fondo de mi ser,
Que todo me lo aclaró.
Pues la voz que salió desde el fondo de mi ser
Fue y me dijo ‘¡No!
Ese hombre es nada, la clase es ¡nada!
Vete ahora mismo, cambia de profesor.
Encuentra a alguien, y serás alguien’
Y les prometo que eso fue lo que pasó.
Poco después me contaron que el profe se murió
Y al querer buscar en el fondo de mi ser
Lloré, pues sentí... Nada.