El tema ya tiene unos meses de acciones similares en otras capitales. Hemos tenido noticias puntuales de ello... pero sin entrar en detalles como el que llama especialmente la atención en lo que se refiere a la capital del reino.
El diario El País publicó el pasado lunes la foto de los dos lemas en sus respectivos autobuses, uno al lado del otro. La imagen era más que previsible y todos imaginamos el momento en que se cruzasen delante nuestro los dos buses para poder capturar el momento con el móvil.
Lo que provoca segundas lecturas en la foto que firmaba Carlos Rosillo es: ¿Ha sido voluntaria la elección de autobuses por parte de cada asociación o han intervenido otras instituciones al adjudicar autobuses 'rojos' para el mensaje de los ateos y autobuses azules para el de los cristianos?

No he podido evitar el asociarlo con la Guerra Civil y la división de España en dos bandos: el rojo y el nazional, con zeta de azul. En abril se cumplirán 70 años desde que se dio por finalizada. Lo de los autobuses madrileños parece anunciar lo contrario.
Forzada banda sonora de 'canciones para después de una guerra': Celia Gámez, con zeta de nazional y de azul, con su vergonzante 'Ya hemos pasao' que celebraba el triunfo de los suyos. A Milva, La Rossa, su trayectoria artística y personal, le costó el ser vetada en España durante décadas. Su interpretación de 'Los cuatro generales' no ayudó a suavizar las cosas.
Como estamos a final de mes y los recursos económicos hay llegado también a su fin, he de tirar de lo poco que queda en la despensa. Antes dar cuenta de ello en forma de algún revoltillo o crema o lo que sea, dejo constancia de que tampoco la cesta de la compra se libra de la ola de pornografía que nos invade.
El primero es un clásico. De los de toda la vida. De los que Marina Castaño hubiese dejado que CJC incorporase a su edición ilustrada del "Diccionario secreto" en caso de haber cobrado por hacerles publicidad.

El segundo es de descubrimiento reciente y un complemento ideal del anterior. Fco. de Lucas e Hijos, tienen los huevos grandes y la información del envase al respecto es clara. Más de 73 gramos. Lo de 'Estado miembro de producción' en este contexto clama a otra redacción del mensaje que se quiera transmitir. En todo caso: Olé sus huevos.


Por un momento me ha tentado sugerir como banda sonora el ya clásico tema 'Tiene nombres mil' del, afortunadamente, irrepetible Leonardo Dantés. Pero creo que 'Maricón chotis' lo supera. Su (ir)responsable es, nada más y nada menos que Filippo Carletti, un italiano que se instaló en España a finales de los 50 grabó temas como "Volare" y "Mustafá", acompañó a Mike Ríos en sus inicios, recreó temas de la banda sonora de "Acompáñame" y el 'La, La la'.
Después abrió un restaurante y en el 2000 perdió completamente la olla con un disco XXX que incluye canciones compuestas por él y con letras de E. Velázquez, dedicadas a la masturbación, el olor sobaquil, las tetas, la 'industria' de la prostitución y una especie de cantata de 12 minutos bautizada como 'Blues del bidet'. También con dos cojones.









