miércoles, 28 de enero de 2009

Al borde del infarto: El disco, el concierto y el DVD del año

Aunque en el fondo todo lleve a la nada, hay momentos que se esfuerzan por negar la evidencia.

Un fin de semana desastroso, muy en la línea de los días anteriores, acabó con una vertiginosa pirueta que en este inicio de semana casi me lleva al infarto.

En el saqueo quitapenas de la Fnac vi el disco de Zenet, una de las más gratas sorpresas musicales vistas en el programa de Buenafuente en meses. Sin haber investigado más después de aquella intervención, y absolutamente seducido por la portada afrancesada del disco, no dudé en echarlo al cesto.

Ya sé que enero ni siquiera ha acabado, pero sin duda es el disco del año. Bueno, en realidad salió el año pasado. Pero para mí es del 2009.


Desde ese 'Soñar contigo' que ya me erizó el vello de la nuca en BFN hasta 'Las causas perdidas' –el 'Na de ná' (Non je ne regrette rien) es la única versión de un tema ajeno–, las melodías, las letras, los arreglos y la voz de Zenet te elevan a ese nirvana que sólo se alcanza a través de la música. Bueno, de cierta música.

Y "Los mares de China" lo logra. Con sus homenajes, referentes e influencias podría ser un disco más de los que tejen una tramposa red pegajosa perfectamente diseñada para atrapar un lugar en los 40 P. Pero, por encima de todo ello, transmite una sinceridad, una complicidad, desarmantes.

Después de escuchar 6 ó 7 veces el CD, el lunes recibo llamada ratonil recordándome que justo el día siguiente había concierto de Zenet en Galileo Galilei. Por supuesto fuimos al concierto casi como Las Duquesitas van a besar el suelo que pisa Miguel Ángel Silvestre.



Por supuesto el directo es más espectacular musicalmente, aunque se pierde la singular poesía de las letras escritas en su totalidad por Javier Laguna. Después de un cerro de panchitos y una apoteósica propina dixie de más de 10 minutos, salí como si me hubiese puesto una inyección de genuino pa amb tomàquet y no esa basura que perpetran como pantumaca. Como en ese pedazo de tema que casi me hace saltar las lágrimas cada vez que lo escucho, el martes ya fue definitivo: Zenet, fue el día que te quise siempre.


Con mi debilitado corazón a punto de explotar, este mediodía me han entregado mi adelantado autorregalo de cumpleaños para el que no encuentro altar que esté a la altura.

Doce DVDs con TODOS los largometrajes de Demy, sus cortometrajes conocidos y otros prácticamente desconocidos, un librito, un CD con rarezas de Michel Legrand en ensayos, ideas descartadas... ¡¡¡El pack del año!!!... que salió también a la venta el año pasado.

No sé si es que el 2008 fue nefasto en casi todo y por eso no me enteré de que estaba a la venta o directamente que mi empanada era doble, como la de las croquetas de Cándida. La cuestión es que ahora la duda es por dónde empezar, sabiendo que todas las películas han sido restauradas con supervisión de la viuda de Demy, Agnès Varda.

Al final tocará esperar al fin de semana para empezar por "El flautista de Hamelín", el único largo que no he visto nunca, "Una habitación en la ciudad", "Parking" o "Estudio de modelos" que sólo vi una vez hace decenas de años.

El año próximo se cumplirán 20 de la muerte de Jacques Demy (y 43 de la de Françoise Dorleac). El luto es más llevadero si, al fin, se puede disfrutar de toda su obra. VIVA, VIVA.

3 comentarios:

Unknown dijo...

ostras pues esto sí que me mola en serio. Supongo que te lo has encargado por internet?
Es que no dejas ni una piedra sin remover, no se te escapa ná, joío.
Bueno, como decías con los videos de Mina: "la vida empieza mañana". Que la disfrutes.

Anónimo dijo...

Pos sí, este blog es cada día más monito, con imágenes en HD y caras queridas y músicas orgásmicas. Habrá que venir muy a menudo, casi a diario. Es como una pensión del centro de toda la vida, donde te encuentras siempre a personajes queridos. Cualquier día nos abre la puerta Emma Penella con el gato en brazos...

Babalu dijo...

Pagaría lo que fuese porque Emma estuviese todavía con nosotros. Gracias por el comentario.